The Regular

Con el nombre " The Regular" bautizó Lewis Waterman a la pluma estilográfica fruto de su ingenio y quebraderos de cabeza. Una pluma que tenía que acabar con el problema de la regulación de la tinta. Se cuenta que cuando el agente de seguros Lewis Waterman iba a firmar un importante contrato, su recién adquirida y flamante pluma le gastó una mala pasada. En el momento de estampar su firma no obtuvo otra cosa que una impresionante mancha de tinta que convertía al documento en inutilizable. Parece ser que la firma tuvo que posponerse y finalmente perdió el contrato. Este hecho hizo que aplicase todo su ingenio y esfuerzo al intento de mejorar aquellas herramientas de escritura que se mostraban tan imperfectas.. Aplicando el principio de la capilaridad.

Ideó el remplazar el canal de alimentación de la tinta por finos canales múltiples. Finalmente presentó su patente el 12 de febrero de 1884. Fruto de su innovación técnica se abrió el camino a un instrumento fiable en el que se evitava la acumulación excesiva de tinta en el plumín y los derrames. El camino a la popularización y éxito comercial de la pluma estilográfica estaba abierto.





